Soja, subproductos y aditivos: ingredientes del pienso que preocupan

Soja, subproductos, azúcares, conservantes: qué es cada palabra de la etiqueta según las fuentes y qué permite concluir sobre un pienso.

Cuenco de pienso rodeado de soja, maíz, arroz, trigo, hígado y corazón crudos, pulpa de remolacha y romero
Ilustración: dibujo explicativo, no la foto de un producto concreto.

Esta guía trata de ingredientes de la etiqueta de un pienso comercial. Los alimentos de casa tóxicos para un perro, como el chocolate o las uvas, tienen su propia lista en el blog.

Esto es información general: no sustituye la consulta con tu veterinario, que es quien conoce a tu perro. Si tu perro tiene una alergia o una enfermedad diagnosticada, la lista de ingredientes que debe evitar la marca el veterinario, no una lista genérica.

Una idea de la WSAVA lo ordena todo: el nombre de un ingrediente no detalla su calidad nutricional ni su digestibilidad. Lo que importa es que el producto final esté formulado y comprobado para cubrir las necesidades del perro.

Soja para perros: lo que dicen las fuentes

La soja aparece en piensos como fuente de proteína vegetal. La FEDIAF, la federación europea de fabricantes, cita la proteína vegetal de la soja y otras legumbres entre las fuentes habituales de proteína en los alimentos para mascotas, junto a la carne, el pescado, los lácteos y los huevos.

En el debate sobre las legumbres y la miocardiopatía dilatada (DCM) no hereditaria, la FDA estadounidense señaló en su página de preguntas y respuestas sobre la DCM que la mayoría de las dietas asociadas a los informes llevaban guisantes, lentejas u otras legumbres altas en la lista de ingredientes, y aclaró que, aunque la soja es una legumbre, no vio una señal asociada con ella.

Subproductos: una palabra peor que lo que describe

La WSAVA define el subproducto como un ingrediente que se produce en paralelo a otro, como el salvado en la fabricación de harina, y dice que esto no tiene ninguna implicación en su calidad. Los subproductos animales son las partes comestibles distintas del músculo, como el hígado o los riñones, muy ricos en nutrientes. Quedan excluidas las partes no comestibles, como pezuñas y plumas.

La FEDIAF, que representa a los fabricantes, añade que la industria solo puede usar subproductos de categoría 3, procedentes de animales declarados aptos para el consumo humano.

El Reglamento (CE) n.º 767/2009 permite nombrar en los alimentos para mascotas la categoría en lugar de cada materia prima, y obliga a dar un teléfono gratuito u otro contacto para preguntar qué hay detrás.

Azúcares en el pienso

La FEDIAF explica en su ficha sobre cómo entender la etiqueta que «azúcares» es una categoría que puede referirse a sacarosa, fructosa, glucosa o incluso miel. Su ficha sobre carbohidratos añade que el perro digiere los azúcares y el almidón, con una excepción: la lactosa de la leche, que la mayoría de los perros adultos no digiere bien.

Ninguna fuente de esta guía dice cuánto azúcar es «demasiado», así que aquí no hay cifra. Dos ideas sí están respaldadas:

PreguntaRespuesta con fuente
¿Engorda?Como cualquier caloría de más; el peso se controla con la ración total
¿Hay un edulcorante peligroso?Sí, el xilitol, tóxico para perros según la ASPCA

Si el peso es tu preocupación, la guía sobre perros con sobrepeso explica cómo valorarlo, y la de frutas que pueden comer los perros recoge premios bajos en calorías.

Cereales: el mito del «relleno»

La WSAVA es directa: nada en un alimento para mascotas es de verdad «relleno», y cada ingrediente debe tener un propósito nutricional. Los cereales aportan sobre todo energía en forma de almidón, pero también ácidos grasos esenciales, vitaminas, minerales y fibra, y el perro los digiere bien si están bien cocinados. La guía sobre proteínas para perros amplía el tema.

Aditivos y conservantes

El reglamento obliga a listarlos bajo el título «Aditivos». La FEDIAF los agrupa en nutricionales (vitaminas, minerales), tecnológicos (conservantes, antioxidantes) y sensoriales (colorantes, aromas), y explica que todos deben estar autorizados tras una evaluación de seguridad.

Dos datos ayudan a leer la publicidad:

Los colorantes, según la propia FEDIAF, solo mejoran el aspecto del alimento.

Lo que la etiqueta no puede prometer

El reglamento prohíbe que la etiqueta alegue que un pienso previene, trata o cura una enfermedad. Y la WSAVA advierte de que términos no regulados como «holístico» o «premium» tienen poco valor para evaluar un alimento. Para el resto de temas, la portada de Mascotapasión y el blog reúnen las guías de alimentación y cuidado. Los alimentos de casa que son tóxicos para un perro, que son otra cuestión, están en la lista de alimentos prohibidos para perros.

Preguntas frecuentes

¿Es mala la soja para los perros?

Ninguna fuente consultada la presenta como ingrediente a evitar en un perro sano, y la FDA no vio una señal de DCM asociada a ella. Si tu perro tiene alergia, decide el veterinario.

¿Los subproductos animales son de mala calidad?

No por definición. La WSAVA explica que son partes comestibles distintas del músculo, como hígado o riñones, y que el término no implica peor calidad. Las pezuñas y las plumas están excluidas.

¿Por qué lleva azúcar el pienso de mi perro?

«Azúcares» es una categoría que incluye sacarosa, fructosa, glucosa o miel. Las fuentes no fijan un límite; lo que cuenta para el peso es el total de calorías. El edulcorante que sí es tóxico es el xilitol.

¿Los aditivos del pienso son peligrosos?

Deben estar autorizados tras una evaluación de seguridad, según la FEDIAF. Si te preocupa uno concreto, pregunta al fabricante.

¿Un pienso sin cereales es más sano?

Las fuentes no lo respaldan. Según la WSAVA, los cereales bien cocinados son digeribles y aportan energía, fibra y nutrientes.